¿Cuánto dura la gripe?
Al cabo de 5 días, la fiebre y otros síntomas suelen desparecer, pero pueden persistir la tos y la debilidad. Todos los síntomas suelen desaparecer en un plazo de una o dos semanas. De todos modos, es importante tomarse la gripe en serio, porque puede evolucionar a una neumonía y a otras complicaciones que pueden poner en peligro la vida, sobre todo cuando afecta a bebés, ancianos y personas con problemas de salud crónicos.
¿Es contagiosa?
La gripe es contagiosa, pues se propaga a través de gotitas infectadas por el virus que se expulsan al toser o estornudar. Las personas con gripe son contagiosas mientras presentan síntomas (la mayoría de las veces los síntomas duran aproximadamente una semana en los adultos, pero en los niños pueden durar hasta dos semanas).
La gripe suele ocurrir en forma de pequeños brotes, pero se producen epidemias periódicamente. Las epidemias de gripe (cuando la enfermedad se propaga muy deprisa y afecta a muchas personas de la misma área al mismo tiempo) suelen ocurrir durante las 2 o 3 semanas que siguen a la aparición de los primeros casos, pero después los casos empiezan a decrecer.
¿Y la vacuna de la gripe?
Generalmente administrada entre septiembre y mediados de noviembre (aunque se puede administrar en otro momento del año), la vacuna de la gripe reduce las probabilidades de que una persona promedio contraiga la gripe durante esa estación en hasta un 80%. Pero, puesto que la vacuna de la gripe protege de la infección provocada sólo por una cantidad reducida de los virus que pueden provocar síntomas gripales, el hecho de que una persona se ponga la vacuna no es una garantía de que no vaya a enfermar durante la estación de la gripe. Pero, si una persona que se ha puesto la vacuna contrae la gripe, lo más probable es que presente menos síntomas y éstos sean más leves.
Administrada en forma de inyección en el brazo, la vacuna de la gripe contiene virus de la gripe muertos que no le provocarán la gripe a su hijo, pero harán que su cuerpo luche contra la infección provocada por el virus de la gripe. Si una persona se pone una vacuna que contiene determinadas cepas del virus de la gripe, estará protegida contra esas cepas en particular en el caso de que entrara en contacto con ellas.
Aunque usted vacunara a su hijo el año pasado, eso no lo protegerá contra el virus de la gripe este año, ya que la protección "caduca" porque los virus de la gripe cambian constantemente. Éste es el motivo de que la vacuna se tenga que actualizar cada año para incluir las cepas más actuales del virus.
Para los niños menores de 9 años que se pongan la vacuna por primera vez, ésta se deberá administrar en dos inyecciones separadas entre sí por un período de un mes. Después de la administración de la vacuna, el cuerpo puede tardar entre 1 y 2 semanas en desarrollar la protección contra la gripe.
Si la vacuna se administra antes de que la gripe esté en pleno apogeo, el cuerpo tendrá más oportunidades para desarrollar la inmunidad o protección contra el virus. Aunque la vacuna se puede administrar durante la período del año con más gripe, es mejor que se la ponga a su hijo pronto que tarde, siempre y cuando el pediatra lo considere necesario.
De todos modos, no todo el mundo necesita vacunarse contra la gripe. En los momentos en que haya escasez de vacunas, algunas personas la necesitarán más que otras. Usted, el pediatra de su hijo y su médico de familia deberán determinar qué personas de su familia deberían vacunarse cada año.
La Academia Americana de Médicos de Familia (AAFP), la Academia Americana de Pediatría (AAP), y los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) recomiendan administrar la vacuna de la gripe a los siguientes grupos de personas, que tienen mayor riesgo de presentar complicaciones relacionadas con la gripe:
- bebés y niños de entre 6 y 59 meses
- todas las personas que tengan 65 años o más
- las mujeres que estarán Lavarse las manos a conciencia y frecuentemente.
- No coger nunca pañuelos de papel usados.
- No compartir vasos, tazas o cubiertos hasta que uno se encuentre mejor.
- Quedarse en casa y no ir al trabajo o al colegio cuando se tiene la gripe.
- Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al toser o estornudar.
¿Cómo se trata la gripe?
En la mayoría de los casos, la gripe no requiere un tratamiento médico específico. Pero algunos niños con enfermedades crónicas pueden empeorar si contraen la gripe -y podrían requerir hospitalización. La gripe también puede ser peligrosa en los recién nacidos. A un niño gravemente enfermo o con otras circunstancias especiales, es posible que el pediatra le recete un medicamento antiviral para atenuar los síntomas gripales, que debe administrarse antes de que transcurran 48 horas desde el contagio.
He aquí algunos consejos prácticos para que un niño que estaba sano pueda recuperar la salud después de contraer la gripe:
- Beber mucho líquidos para evitar la Larissa Hirsch, MD
Fecha de la revisión: octubre de 2006